U-Sing? We don’t.

Vuelvo a la carga con otro análisis de un juego musical… pero a diferencia del último, con una sensación de estar ante un juego hecho con prisas y sin ganas de aportar gran cosa al panorama actual.
U-Sing se trata de un título desarrollado por el estudio Mindscape y aparece en exclusiva para la sobremesa de Nintendo. Como toda primera edición de un juego de karaoke nuevo el catálogo musical del que dispone es un poco irregular (ya se sabe, el que mucho abarca poco aprieta) proveniente exclusivamente de la discográfica Universal.
El juego comenzó a venderse inicialmente sin micrófonos (primer error) aunque posteriormente se crearon packs que incluían un micrófono (segundo error ¿no quieren que los usuarios puedan cantar juntos o qué?). Pero dejemos al margen las cuestiones de marketing y pasemos a la chicha.
Lo malo es que el juego mucha chicha… no tiene. Se trata de un juego de karaoke al uso, con una interfaz en la que al cantar iremos rellenando barras de color, según vayamos entonando (novedad mundial :D ). Poco más se puede decir de la mecánica básica ya que no incluye ningún extra que nos permita usar el wiimote para marcar el ritmo ni nada por el estilo.
Simplemente deberemos intentar alcanzar el máximo número de puntos posible y se acabó, eso sí el juego es un pelín más exigente en cuanto a la precisión que debe mostrar el jugador y siempre es un punto interesante a destacar. Curioso es también el indicador que nos muestra al cantar si estamos gritando mucho y por lo tanto distorsionando.

Las canciones gozan de una buena calidad de sonido y en la mayoría de los casos nos muestran el videoclip original del artista en cuestión. Disponemos de modos para uno y dos jugadores y es en éste último en el que dispondremos de un modo de juego un poquito más interesante que se desmarca del simple cantar.
Se trata del modo batalla en el que podremos “putear” a nuestro oponente si logramos mantener nuestras notas, impidiendole ver la letra de la canción, dejandole sin la música de fondo…etc.
El juego incluye también el llamado modo gramola que nos permite ver los videoclips sin toda la interfaz de juego en pantalla, detalle que no está mal si simplemente queremos tener el video de fondo en una reunión de amigos en los momentos previos a jugar.
Pasando al tema gráfico, la interfaz es bastante simple pero no daña a los ojos y recuerda vagamente a la ya vista en el juego Just Dance. Lástima que la desarrolladora no haya incluido a los Miis en el juego puesto que esas siluetas de colores quedan un poco insulsas al mostrar las puntuaciones. Qué menos que poner el careto de nuestro Mii junto a nuestro récord ¿no?
En definitiva, un primer paso de una saga que no sabemos si seguirá adelante. Tiene gracia que la consola “casual” por excelencia no disponga de un juego decente en un genero tan “casual” como el karaoke. Tendremos que esperar al próximo Karaoke Revolution de Konami para ver si podemos hablar de un digno competidor frente a las ya consolidadas sagas Singstar y Lips.